viernes, 16 de marzo de 2018

Un vistazo a la Ciudad Vieja y a dormir



Con más de 36 horas de viaje en el cuerpo y sin equipaje llegué a Praga. Luego de descansar un poco en la habitación del hotel tomé un tranvía hasta Václavské Námestí. Partí caminando hacia la Plaza Vieja, pero al par de cuadras presentí que no iba bien. Volví al punto de partida y busqué una calle que tuviera mayor presencia de gente circulando. Llegué a la altura de la Plaza Wenceslao, y continué por ahí.


Praga, República Checa

Praga, República Checa

Praga, República Checa

Luego de flanquear una comparsa e inmiscuirme por estrechos pasajes llegué hasta la Plaza Vieja. Era bella, pero la aglomeración de gente no me dejaba apreciarla bien. Regrese por dónde mismo y me compré un embutido gigante con pan y mayonesa. Me quemé la boca, pero estaba sabroso y contundente. Equivalía como a tres choripanes. Caminé hasta la parada del tranvía y regresé a la habitación.

Este fue solo un primer vistazo. Necesitaba recuperar energía para disfrutar de la ciudad como correspondía. La distancia y haber pasado la noche en vela en el aeropuerto de Londres me pasaron la cuenta. Por correo la empresa de seguros me informó que habían encontrado mi equipaje y que me harían llegar a Praga.

Con esa información positiva, la barriga llena y una cerveza para cerrar la jornada, me quedé dormido como un niño a las cinco de la tarde.

A la medianoche sonó el citófono de la habitación. “Su equipaje está aquí”, me dijo el hombre de la recepción. Salté de la cama, me vestí y bajé buscarlo. Estaba feliz.

Al regresar a la cama no podía dormir, pero me concentré en reposar igual. Si me metía al teléfono o al computador terminaría por desvelarme. Pasada una hora me quedé dormido otra vez.

A las seis treinta ya estaba en pie, listo para comenzar un nuevo día. Ahora sí con mucha más energía, recién bañado, con ropa limpia y menos turistas en las calles. Tomé un desayuno de campeones (Pan, queso, salchichas, mandarinas, queques, berlín y yogurt) y salí nuevamente a las calles de Praga. Ahora sí, listo para disfrutar la ciudad.

Praga, República Checa
Hernán Castro Dávila
28 de enero del 2018
Praga, República Checa

Apuntes y Viajes

Hernán Castro Dávila